Desde una perspectiva humanista la creatividad es una capacidad que todos tenemos para producir nuevas y útiles ideas, la gran diferencia es la cantidad y la calidad de nuestros pensamientos; esa distinción entre un individuo considerado creativo y otro que no se siente creativo es por una sencilla razón: el uso y la aplicación del pensamiento divergente, que es indispensable en una fase inicial del proceso creativo.


Considero que la creatividad es un proceso muy lógico que se engendra ilógicamente, pues las ideas saltan del inconsciente al consciente, de lo usual a lo inusual, de lo cotidiano a lo diferente; es un caos organizado, tiene un ritmo tensionante y, a la vez, relajado.
En la medida que utilicemos el pensamiento lateral tendremos la oportunidad de ejercitar el talento creativo, a mayor uso, mayor será la generación de nuevas ideas con propuestas, frescas, innovadoras y originales. Pero esto es el principio, el proceso creativo no termina con la generación de una idea, esto representa una fase germinal. El primer paso de la generación de nuevas ideas le corresponde al pensamiento lateral y es pensamiento lineal el encargado del sentido de la utilidad.
El sentido pragmático de la creatividad es la utilidad que representa el producto creado, considerando que la creatividad nace en un mundo de ficción, pero crece y se reproduce en el mundo de la acción, lo cual se puede definir como creatividad aplicada, a este concepto lo llamo “creaCtividad”; el producto rebasa el período latente del pensamiento innovador, no se concreta a una expresión creativa y diferente, también debe reportar una funcionalidad específica y llevarla a la práctica, al campo operativo y ponerla en acción..

A través de esa expresión creativa se comunica parte del ser humano, por lo tanto, la creatividad puede considerarse como una herramienta comunicativa pues su finalidad no radica en la expresión misma, también tiene una intencionalidad de compartirla, que sea entendible y que transmita no solamente datos informativos, más bien, se busca generar un intercambio de sensaciones y emociones, este es el sentido comunicativo de la creatividad; esa es la interacción entre el creador y espectador, entre la fuente y receptor.


Algunas de las similitudes que encuentro entre la Creatividad y la Comunicación es que ambas tienen una intención, existe una razón, un motivo, un deseo y pretenden compartirlo a través de una expresión; las define su carácter dinámico, no son procesos estáticos puesto que hay un intercambio constante entre fuente y receptor, divergencia y convergencia, tensiones y distensiones; tanto la creatividad como la comunicación tienen una finalidad concreta que va más allá de la expresión misma y pretenden un cambio actitudinal.
Comparten objetivos particulares como influir en la conducta del interlocutor y buscan generar una transformación con un sentido de utilidad, así como reforzar una apertura para enfrentar con flexibilidad los nuevos retos que nos plantea el dinamismo social y profesional.
Ambos conceptos entremezclan sus componentes, por ejemplo, la estructura “molecular” de la creatividad, como características inherentes a este concepto, comparte principios informativos y comunicativos, según las diferentes fases del proceso creador; en las primeras etapas se puede mencionar que se compone de características informativas puesto que requiere de un cúmulo de datos para tener un amplio conocimiento del problema, la situación o el proyecto a desarrollar, estos datos son los antecedentes, resúmenes y requerimientos, entre otros.

Este primer paso es informativo y se puede definir como el “Qué”, lo que se debe realizar; mientras que el “Cómo” es la forma de presentarlo, esto requiere de una estrategia comunicativa con características novedosas y originales, donde las emociones y las sensaciones podrán ser las características que den vida a la protagonista principal, la creatividad. Esta subjetividad del “Cómo” es, sin duda alguna, el gran escenario de la creatividad; es donde radica la importancia de desplegar una estrategia comunicativa que cumpla con dos funciones básicas, que la expresión sea creativa y efectiva. Creativa quiere decir que sea novedosa, distintiva, fresca, espontánea y que llame la atención. Efectiva porque deberá cumplir con las especificaciones y requerimientos previamente establecidos.Desarrollar el “Cómo” requiere de un arduo trabajo, y que en ocasiones se percibe un adormecimiento neuronal pues tal parece que el proceso se ha estancado en un letargo crucial; estas fases intuitivas del proceso son las que requieren mayor esfuerzo y concentración, son una muestra de lo que muchos autores le denominan etapas de desesperanza y frustración, por esto Albert Einsten afirmaba que la creatividad es 99e transpiración y 1e inspiración.


Otros datos que reportan la relación de la creatividad como función comunicativa, los aplico según una frase de Umberto Eco cuando establece que “la comunicación es 10e información y 90e retórica” obviamente el autor se refiere a la comunicación lingüística, pero es útil el ejemplo para considerar la retórica como parte del discurso o contexto comunicativo de la creatividad; y retomando tal afirmación se puede mencionar que la expresión comunicativa es 10ógica, objetiva, lineal, analítica, convergente y racional; el 90estante es ilógica, subjetiva, lateral, holística, divergente y emocional; considero que la expresión creativa es 10e información y 90e comunicación.

Visto de ésta manera, la responsabilidad de presentar una estrategia comunicativa se determina por la capacidad y el talento creativo, he aquí el porqué es importante e imprescindible estimular esa aptitud humana y convertirla en una actitud de vida. No se requiere que debemos aportar grandes inventos; sencilla y modestamente podemos hacer pequeños cambios en nuestra vida diaria para ejercitar el pensamiento lateral y alejarnos de la rutina.
El ejercitar el talento creativo favorece el desarrollo de estrategias comunicativas originales y novedosas; uno de los métodos grupales activos utilizados para propiciar ideas transformadoras es el Método lúdico, basado en juegos didácticos para formar representaciones y acciones mediante conceptos cotidianos y transformarlos en ideas donde se plasma una realización integral considerando sus dimensiones, tanto física, emocional, intelectual y espiritualmente.
El trabajo grupal permite una mayor fluidez de propuestas y, además reportará también una diversidad de ideas. Una de las ventajas es que se aprovechan las distintas características operativas de los integrantes, algunos tienen mayor facilidad para imaginar, diseñar, inventar, etc. pero no consolidan el proyecto; hay personas que tienen mucho conocimiento pero no son ejecutoras, hay quienes tienen una habilidad comunicativa pero no tienen la iniciativa de externar sus expresiones.
La ventaja del trabajo grupal es que se genera una sinergia que rescata las mejores aptitudes, el resultado es más favorecedor que el trabajo del “Llanero solitario”. La consolidación del producto se comparte entre todos y cada uno de los participantes.
El humor como esencia de la creatividad permite conformar ambientes propicios para la integración grupal, el sentido lúdico tiene la finalidad de remontarnos a la presencia plena de la creatividad, que es el niño. De los componentes psíquicos de la personalidad creativa, tal como lo menciona Freud, estableciendo que el “padre” representa la autoridad, el “adulto” es la responsabilidad y el “niño” representa la espontaneidad, la capacidad de asombro, el juego, la fantasía, la curiosidad y la aventura, asumiendo riesgos sin temor.
Gerardo Smolar, médico psicoterapeuta y director del Centro de Biocreatividad establece que “una clave importante para tener capacidad creativa es conservar activo el niño que fuimos. Cualquier desarrollo humano requiere curiosidad, inocencia, capacidad de asombro, dejarse llevar a nuevas sensaciones, pensamientos, imágenes y acciones”. Algunos expertos en el desarrollo creativo afirman que no nos debe avergonzar jugar como niños, sino que por el contrario, nos debemos sentir avergonzados al no hacerlo.
Mediante el juego se permite vivenciar y recrear los hábitos mentales que la lógica y el sentido común suelen rechazar, pero el ambiente divertido no rechaza el conocimiento, simplemente se decodifican los criterios rígidos del pensamiento, así como también se busca sensibilizar lo cotidiano mediante la flexibilidad mental y la agudeza comunicativa, por medio de expresiones espontáneas, divertidas y
útiles.
Los niños pueden ser grandes maestros, ante las preguntas insólitas causadas por su gran curiosidad de conocer los “porqués” de todo lo que les rodea, pueden ser inspiraciones de una lógica infantil sumamente extraordinaria que nos motiva a buscar nuevas alternativas Por ejemplo esto que se publicó en el Selecciones del Rider´s Digest acerca de un hombre polaco naturalizado norteamericano que estaba disfrutando el fin de semana en la playa, le toma una foto a su familia, inmediatamente llega el más pequeño de sus hijos y le dice que quiere ver la foto, el papá le contesta que no se puede. El niño pregunta que porqué no se puede. Y es gracias a la pregunta de ese ñiñito que su padre, el Sr. Polaroid se hizo multimillonario y a partir de esa circunstancia, algunas agencias de publicidad incluyen niños es sus sesiones creativas.
Lo cierto es que las estructuras sociales van ahuyentando esa naturalidad creadora y debemos acatar ciertos procedimientos que nos conducen por caminos rutinarios, enajenantes y tradicionalistas bajo un esquema de rigidez mental. Nos enseñan a pensar a través de la lógica y enjuician a los que se salen del “rebaño” de ahí surge un temor para vislumbrar nuevos horizontes y nos va resultando más cómodo seguir acatando las reglas de un ambiente condicionante, así se van apagando las chispas creativas resultando una oscura y cotidiana realidad.
Un primer paso para desbloquear esas trabas y obstáculos mentales impuestas o autoimpuestas, es la apertura para aceptar y asumir el riesgo de presentar y realizar nuevas alternativas; en el tema que nos ocupa, es arriesgarnos a experimentar nuevos esquemas de comunicación con un enfoque creativo y propositivo, favoreciendo un cambio en nuestra forma de pensar y de actuar.
El desarrollo humano es factible de una transformación y adaptación en los diferentes ámbitos de nuestra vida, es importante señalar que este cambio es volitivo, donde se requiere tenacidad, persistencia, audacia y capacidad de decisión a través de una actitud proactiva, ya que la persona deberá estar automotivada, y tener una visión positiva de sus capacidades, ya sean genéticas o adquiridas, para experimentar su inminente talento creador.
El único límite es nuestra imaginación, debemos desarrollar esa capacidad para expresarla y comunicarla creativamente. Esto representa el “Qué”, su misión será encontrar el “Cómo”.
Debemos ser capaces de capturar las ideas como si fueran mariposas al vuelo, ten la seguridad de que, si en alguna ocasión, no atrapas ninguna, de todas formas será muy divertido!

Ema Ojeda

En Redes sabemos que la inspiración , el ingenio y la creatividad son claves de éxito y felicidad.

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