Continuamos donde lo dejamos la semana pasada.

Placas tectónicas
La corteza terrestre está compuesta de varias placas tectónicas cambiantes. Los científicos solo pueden especular sobre cuándo y cómo comenzó el proceso. Parte de la razón por la que es tan difícil desenterrar los misterios detrás de estas es porque virtualmente no hay evidencias geológicas tan antiguas. Los científicos pueden aproximar que la actividad tectónica comenzó hace unos tres mil millones de años, pero nadie sabe cómo comenzó.
Gracias a su movimiento aparecen los terremotos, un fenómeno que aún no podemos predecir. Sin duda podemos intentarlo, pero nuestra tecnología actual no lo puede hacer con exactitud, algo similar a un pronóstico del tiempo. Se sabe que comienzan cuando las rocas se hunden bajo tierra y envían ondas sísmicas hacia la superficie, pero no han descubierto por qué sucede, ni cómo adivinar cuándo ocurrirá.

Núcleo
Hay mucho más en la Tierra que su superficie; la mayor parte del planeta permanece prácticamente inexplorado. La razón de esto, por supuesto, es que las condiciones debajo de la superficie son completamente inhóspitas. Se sabe que la capa debajo de la corteza, el manto, está compuesta principalmente de roca sólida de silicato. Pero el corazón sigue siendo un misterio.

Ha sido inspiración incluso para los relatos de ciencia ficción más recordados, el núcleo de nuestro planeta ha sido motivo de fascinación para los científicos desde siempre. Sin embargo, hasta hoy, nadie sabe cómo es ni de qué está compuesto exactamente. Algunos estiman que es líquido, otros afirman que es cristalino, y existen quienes piensan que en realidad es amorfo. Tampoco se sabe de qué elementos está hecho, ni cómo genera el campo magnético terrestre o a qué obedecen sus constantes variaciones.

La Luna
¿Cómo se formó? Los científicos no están seguros de cómo se desarrolló su compañero en órbita. Muchos creen que se creó por una colisión entre la Tierra y un protoplaneta un poco más pequeño. Las muestras de las misiones Apollo, sin embargo, han demostrado que su composición química es muy similar a la del nuestro. Esto sugiere que pudo no haber sido un cuerpo separado sino que en realidad se formó a partir de la Tierra.
Una tercera teoría, que sugiere que estaba ya separada, asegura que fue arrastrada a la órbita de la Tierra y proporciona la mejor explicación de por qué solo un lado de la luna nos enfrenta. Aún hoy, no existe un consenso científico universal que logre cumplir con todas las interrogantes sobre la formación y ubicación de nuestro preciado satélite natural.

Cráteres de Siberia
Son uno de los misterios geológicos más extraños y recientes. Ubicados en las penínsulas Yamal y Gydan de Rusia, estos inmensos agujeros se descubrieron en 2014 y no han dejado de crecer desde entonces. Se han hecho más grandes y más numerosos, dando lugar a multitud de teorías sobre por qué aparecieron.
La gente ha sugerido todo, desde un impacto de un meteorito hasta naves alienígenas. La explicación más común sugiere que provienen de burbujas de gas metano que explotan a medida que el permafrost siberiano se calienta, pero todavía continúan las investigaciones.

Esperamos que hayáis saciado vuestra curiosidad con esta información de “El Confidencial”

 

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